En actualidad, cualquier esfuerzo por disminuir la violencia es de vital importancia para el mundo. En el caso de mi país, Venezuela, lamentablemente la violencia ha traspasado las paredes de las instituciones educativas, donde han ocurrido hechos con consecuencias fatales entre los estudiantes aún siendo menores de edad. Lo más grave es que las diferencias políticas entre el sector oficialista y el opositor han alcanzado magnitudes tan desproporcionadas que han causado la separación de parejas, familias, amigos, instituciones y han acabado hasta con relaciones diplomáticas de antaño. Mientras en otras latitudes se plantea la no violencia como filosofia, en mi país las cifras rojas de cada fin de semana son alarmantes, todo por no encarar los problemas sociales desde su raíz.
Emilio Arranz Beltrán, nacido y residente en Madrid (España). Intento trabajar para que haya menos violencia especialmente a través de la educación. Me gustaría que desapareciera la violencia interpersonal, familiar, militar, estructural, la pobreza, el hambre, . . . que todo fuera solidaridad y compartir. Me puedes escribir a CONTACTO.
En actualidad, cualquier esfuerzo por disminuir la violencia es de vital importancia para el mundo. En el caso de mi país, Venezuela, lamentablemente la violencia ha traspasado las paredes de las instituciones educativas, donde han ocurrido hechos con consecuencias fatales entre los estudiantes aún siendo menores de edad. Lo más grave es que las diferencias políticas entre el sector oficialista y el opositor han alcanzado magnitudes tan desproporcionadas que han causado la separación de parejas, familias, amigos, instituciones y han acabado hasta con relaciones diplomáticas de antaño. Mientras en otras latitudes se plantea la no violencia como filosofia, en mi país las cifras rojas de cada fin de semana son alarmantes, todo por no encarar los problemas sociales desde su raíz.